Temario · Llengua castellana i literatura
T26. T26. La biblioteca escolar. Organización, funcionamiento y su papel en el fomento de la lectura
Estructura del tema
- Introducción: La Biblioteca Escolar en el marco normativo actual
- Organización de la Biblioteca Escolar
- Funcionamiento y Servicios de la Biblioteca Escolar
- El Papel de la Biblioteca en el Fomento de la Lectura
- El Bibliotecario Escolar y la Evaluación de la Biblioteca
Desarrollo del tema
# T26. La biblioteca escolar. Organización, funcionamiento y su papel en el fomento de la lectura
## Introducción: La Biblioteca Escolar en el marco normativo actual
La biblioteca escolar, tradicionalmente concebida como un mero repositorio de libros, ha evolucionado para convertirse en un Centro de Recursos para la Enseñanza y el Aprendizaje (CREA), un espacio dinámico e integrador fundamental en el proyecto educativo del centro. La legislación educativa vigente en España, principalmente la Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre, por la que se modifica la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación (LOMLOE), subraya la importancia del fomento de la lectura y el desarrollo de la competencia informacional y mediática. En este contexto, la biblioteca escolar se erige como el corazón pedagógico de la escuela, un agente activo en la adquisición de competencias clave. El Real Decreto 157/2022, de 1 de marzo, por el que se establecen la ordenación y las enseñanzas mínimas de la Educación Primaria, refuerza este papel al vincular directamente el hábito lector con el desarrollo de la competencia en comunicación lingüística. Autores como Mariano Coronas (2009) en "La biblioteca escolar, un instrumento para la excelencia educativa", la definen no solo como un servicio, sino como un programa educativo en sí misma, implicado en los procesos de enseñanza-aprendizaje y en la vida académica y cultural del centro. Su correcta organización y funcionamiento son, por tanto, condición sine qua non para el cumplimiento de sus fines. La transformación conceptual de la biblioteca implica pasar de un modelo pasivo a uno proactivo. No es solo un lugar al que se "va a buscar", sino un espacio que "sale al encuentro" de la comunidad educativa. Debe ser un entorno inclusivo y accesible que ofrezca igualdad de oportunidades a todo el alumnado para acceder a la información, la cultura y el conocimiento. Su planificación debe estar recogida en el Proyecto Educativo del Centro (PEC) y en la Programación General Anual (PGA), asegurando su integración curricular y su dotación de recursos humanos y materiales.