# T14. El sintagma nominal. Estructura y funciones
## 1.1 El sintagma: concepto y tipos
El concepto de sintagma o grupo sintáctico, según la terminología de la Nueva gramática de la lengua española (RAE/ASALE, 2009), constituye una herencia del estructuralismo lingüístico que lo concibe como una unidad intermedia entre la palabra y la oración. Un sintagma es una agrupación de palabras que se articula en torno a un núcleo —el elemento que le confiere sus propiedades gramaticales esenciales— y que desempeña una función sintáctica unitaria dentro de una construcción mayor. La estructura canónica de un sintagma consta de tres elementos potenciales: el núcleo (elemento indispensable que define la categoría del sintagma), el determinante o especificador (elemento que precede al núcleo y actualiza su significación) y los complementos o modificadores (palabras o grupos que inciden sobre el núcleo).
La tradición gramatical, desde Samuel Gili Gaya (Curso superior de sintaxis española, 1943) hasta Ignacio Bosque y Violeta Demonte (Gramática Descriptiva de la Lengua Española, 1999), clasifica los sintagmas según la categoría de su núcleo: sintagma nominal (SN), con núcleo sustantivo, pronombre o elemento sustantivado; sintagma verbal (SV), con núcleo verbal que constituye el predicado; sintagma adjetival (SAdj), con núcleo adjetivo; sintagma adverbial (SAdv), con núcleo adverbio; y sintagma preposicional (SPrep), formado por enlace (preposición) y término. El concepto de endocentricidad, propuesto por Leonard Bloomfield, es clave: un sintagma es endocéntrico si su núcleo pertenece a la misma categoría que el conjunto (SN, SV, SAdj, SAdv); el SPrep se considera tradicionalmente exocéntrico.
Para verificar que una secuencia de palabras constituye un constituyente, la gramática ofrece varias pruebas empíricas: sustitución (reemplazo por una pro-forma: La casa con el tejado rojo → Aquella), desplazamiento (movimiento a otras posiciones: Un regalo para su madre, lo compró ayer), coordinación (solo pueden coordinarse elementos de la misma categoría y función) y respuesta a preguntas (un constituyente puede ser respuesta completa a una interrogativa).
El sintagma nominal es la estructura sintáctica por excelencia para referir a las entidades (personas, objetos, conceptos) del discurso. Su estructura interna es la más rica y compleja de todos los sintagmas. El núcleo puede ser un sustantivo (la belleza del paisaje), un pronombre (él vendrá mañana) o un elemento sustantivado: cualquier palabra o construcción que, mediante procedimientos morfosintácticos, pasa a funcionar como sustantivo. Pueden sustantivarse el infinitivo (el fumar es perjudicial), el adjetivo mediante artículo (lo bueno, el azul) o una proposición subordinada (el que persevera, triunfa).
Los determinantes y especificadores ocupan la posición prenuclear y su función principal, como señaló Emilio Alarcos Llorach en su Gramática de la Lengua Española (1994), es la actualización: insertar al sustantivo (que en el sistema tiene valor virtual) en una situación discursiva concreta. Se clasifican en: artículos (definido: el, la, los, las; indefinido: un, una, unos, unas), que presentan la entidad como identificable o no por el interlocutor; demostrativos (este, ese, aquel), que sitúan espaciotemporalmente; posesivos (mi, tu, su, nuestro), que indican pertenencia; numerales cardinales (dos, tres) y ordinales (primero, segundo), que cuantifican; indefinidos (algún, ningún, varios, mucho), que cuantifican imprecisamente; interrogativos y exclamativos (qué, cuánto, cuál); y el relativo cuyo, único determinante con valor posesivo.
La posición de los determinantes es prenuclear, aunque los posesivos tónicos (mío, tuyo, suyo) pueden aparecer en posición postnuclear funcionando como adyacentes (el coche mío). El artículo definido actúa como actualizador fundamental, permitiendo la referencia a entidades conocidas o únicas, mientras que el indefinido introduce entidades nuevas en el discurso.
## 1.3 Complementos y modificadores del nombre
Los complementos y modificadores son los elementos que, situados generalmente en posición postnuclear, restringen, explican o completan el significado del núcleo nominal. El adyacente o modificador directo es la función prototípica del adjetivo calificativo. La posición del adjetivo respecto al nombre altera su valor semántico: en posposición tiene valor especificativo, restringiendo la extensión del sustantivo (el coche rojo, distinguiéndolo de otros); en anteposición tiene valor explicativo o epíteto, subrayando una cualidad inherente o valorativa sin restringir (la blanca nieve). Ambos pueden combinarse: una hermosa casa grande.
El complemento del nombre (CN) es un sintagma preposicional que complementa al núcleo. La preposición de es la más frecuente, creando los llamados «genitivos especificativos»: el libro de historia, la mesa de madera. Otras preposiciones también introducen CN: la llave para el coche, café con leche, el viaje hacia la libertad. La aposición es un SN que complementa a otro SN. La aposición especificativa se une directamente al núcleo, sin pausas ni comas, para restringir su significado (mi amigo el médico); la aposición explicativa aporta información adicional no restrictiva, va entre comas y es suprimible sin pérdida referencial (Cervantes, el autor del Quijote, murió en Madrid).
La oración subordinada adjetiva o de relativo es una proposición que incide sobre un antecedente (el núcleo del SN) de la misma forma que un adjetivo. La especificativa restringe el significado del antecedente, sin comas (Los jugadores que estaban cansados se retiraron: solo algunos); la explicativa aporta información adicional sin restringir, entre comas (Los jugadores, que estaban cansados, se retiraron: todos). Esta diferencia tiene importantes implicaciones pragmáticas y ortográficas.
## 1.4 Funciones del sintagma nominal
El sintagma nominal es el sintagma más versátil funcionalmente, capaz de desempeñar casi todas las funciones sintácticas oracionales. La función primordial es la de sujeto, que impone al verbo la concordancia en número y persona. Se distingue entre sujeto léxico (la expresión nominal que concuerda: Juan come), sujeto gramatical (las marcas de persona y número en el verbo) y sujeto elíptico (omitido pero recuperable por el contexto: Ø Vendremos mañana). El sujeto se identifica mediante la prueba de concordancia: si cambiamos el número del SN, el verbo debe cambiar correlativamente.
El complemento directo (CD) recibe directamente la acción del verbo transitivo. Las pruebas de reconocimiento son: pronominalización por lo, la, los, las (Vio la película → La vio); pasivización (La película fue vista); y pregunta ¿qué? o ¿a quién? El complemento indirecto (CI) designa al destinatario o beneficiario de la acción, es sustituible por le/les y suele ir precedido de la preposición a (Dio el libro a su hermano → Le dio el libro). El atributo aparece con verbos copulativos (ser, estar, parecer) y predica una cualidad del sujeto, con el que concuerda (Mi padre es arquitecto). El complemento predicativo (CPvo) predica simultáneamente del verbo y de un SN (sujeto u objeto): Nombraron directora a María (CPvo objetivo); Los niños llegaron cansados (CPvo subjetivo).
El complemento de régimen verbal (CRég) o suplemento es un SN como término de una preposición exigida por el verbo (Confío en tu palabra). El complemento circunstancial (CC) expresa circunstancias de la acción (lugar, tiempo, modo), pudiendo ser SN sin preposición en ciertos casos (Esta mañana trabajé). El vocativo apela al interlocutor y es un elemento extraoracional (Compañeros, la reunión ha terminado). Además, el SN es la función prototípica del término dentro del SPrep.
## 1.5 Sustantivación y cuestiones complementarias
La sustantivación es un proceso de transposición categorial por el cual una palabra o construcción adquiere las propiedades de un sustantivo, pudiendo ser núcleo de un SN. El mecanismo más potente es la anteposición de un determinante, especialmente el artículo: sustantivación de adjetivos (lo bueno, el azul, los pobres), de infinitivos (el saber no ocupa lugar), de adverbios (el sí de las niñas) y de oraciones subordinadas (me preocupa el que no llames). La sustantivación puede ser ocasional (determinada por el contexto) o lexicalizada (incorporada al léxico: el deber, el poder).
El estudio del núcleo nominal exige recordar la clasificación semántica del sustantivo, con importantes repercusiones sintácticas: común/propio (niño/Pedro), concreto/abstracto (mesa/belleza), individual/colectivo (oveja/rebaño), contable/incontable (libro/arena), animado/inanimado (gato/piedra). Estas distinciones afectan a la selección de determinantes (mucha arena vs. *muchas arenas) y a la concordancia con predicados colectivos.
La gramática generativa, desde finales de los años 80, propone la hipótesis del Sintagma Determinante (SD o DP Hypothesis): el verdadero núcleo de la expresión nominal no sería el nombre, sino el determinante. La estructura no sería un SN sino un SD, cuyo núcleo (D) selecciona un SN como complemento. Esta hipótesis explica fenómenos como la elisión del nombre (Prefiero el coche rojo, no el Ø azul) y ciertas construcciones con de (El tonto de Juan). Aunque es un modelo teórico avanzado, su influencia es palpable en la Nueva gramática. Didácticamente, el análisis del SN en ESO y Bachillerato (LOMLOE) debe partir de un enfoque funcional, conectando estructura gramatical con significado y uso, y desarrollando la reflexión metalingüística del alumnado.
Estudia este tema con OPOSGRATIS
Has leído el desarrollo del tema. Para consolidar tu aprendizaje, estudia las flashcards asociadas con repetición espaciada (algoritmo SM-2), realiza simulacros de examen, y practica el supuesto práctico. Todo gratis y sin registro previo.